Luz pulsada intensa

Este equipo usa una lámpara que emite un amplio espectro de luz no coherente (luz coherente=laser), policromática, dentro del espectro visible e infrarojo cercano.

Clásicamente este equipo se usa para el tratamiento de lesiones vasculares, lesiones pigmentarias, tatuajes y fotodepilación, debido a la capacidad de la luz de afectar selectivamente ciertas estructuras dependiendo de su colocación.

Los tratamientos de rejuvenecimiento facial con luz pulsada intensa tienden a mejorar el aspecto de la piel foto y crono envejecida, tanto en forma difusa como de lesiones en particular (arrugas, laxitud, textura rugosa, telagiectasias, eritemas, y pigmentación irregular).

A diferencia del láser clásico estos tratamientos se consideran “no ablativos”, porque no producen lesiones superficiales visibles. Los diversos parámetros de los que depende la intensidad de la luz pulsada así como la amplia banda de frecuencias en las que emite, permiten seleccionar modos de operación menos agresivos. Esto posibilita tanto tratar selectivamente lesiones específicas, como así también toda una gran superficie cutánea en forma difusa, mejorando en general todos los signos de envejecimiento.

La aplicación de IPL con parámetros suaves, produce eritema y edema leves, que generalmente no implican tiempos de convalecencia significativos.

Este tipo de tratamientos se llevan a cabo en dos a cinco sesiones con intervalo de tres semanas para obtener los efectos deseados.

Lo que hace al tratamiento más cómodo para el paciente es:
- Colocar crema anestésica 30 minutos antes del procedimiento.
- Cubrir la piel con un gel refrescante a baja temperatura para evitar la sensación de quemadura.
- Asimismo se protegen los ojos del paciente y operador con anteojos protectores adecuados.

La luz pulsada es una clase de lámpara flash especial, que no tiene la capacidad del láser de ser coherente y desplazarse en la misma dirección y amplitud, la luz pulsada intensa genera una fuente de luz policromática de alta intensidad, con un espectro de luz entre 515 nm y 1.200 nm.

En la década de los noventa en Estados Unidos se comenzó a investigar el efecto de las lámparas flash en el tratamiento de las lesiones vasculares, cuando se descubrió el efecto que el IPL tiene sobre los fibroblastos de la piel que los estimula para que produzcan más colágeno, lo que produce una mejora importante en el aspecto de la piel. Por este motivo el IPL es usado en tratamientos dermatológicos de hipercromías, telangiectacias, rejuvenecimiento, depilación.

Fotodepilación:
La fotodepilación es la eliminación de los folículos pilosos mediante fuentes de luz coherente (laser) o luz no coherente (IPL o luz pulsada intensa). Estos sistemas buscan la destrucción selectiva del folículo piloso, respetando al máximo las estructuras adyacentes al mismo: dermis y epidermis (“destruir la unidad folicular sin quemar la piel”). El resultado se obtiene al utilizar pulsos de luz de alta energía con tiempos de emisión muy cortos. Cuando la temperatura es suficientemente alta, acontece un daño irreversible en las estructuras del pelo, evitando que se produzca un nuevo crecimiento. Debido a que sólo podemos actuar sobre el pelo en crecimiento activo y a causa de las diferentes fases del folículo (crecimiento, degeneración y reposo), es comprensible que se necesiten varias sesiones para saberse liberado de ese vello que acompleja, estorba, o simplemente no gusta.

La utilización de equipos de luz pulsada y láser para depilación comienza a mediados de los noventa en los países desarrollados. Los primeros equipos de luz pulsada (IPL) no aparecieron hasta 1996, los primeros laser de Alejandrita en el 97 y los láser Diodo en 1998.

En sus principios y basados en la poca experiencia las expectativas en depilación eran bastante optimistas. La mayoría de los estudios recalcaban una efectividad generalizada muy prometedora en todas las zonas.

Así, se aceptaba que con aproximadamente cuatro sesiones se podría alcanzar una depilación permanente y estética en el tiempo.

Pronto la experiencia nos ofreció una perspectiva más realista y nos mostró que efectivamente hay zonas donde la depilación se consigue con un número reducido de sesiones (principalmente aquellas donde el pelo tiene una distribución fisiológica: axila, ingles, medias piernas...), pero existen otras con características propias como son las de las regiones de cara y cuello o la depilación masculina.

Preparación de la zona:

- Antes de comenzar con la sesión debemos tener en cuenta algunos recaudos que son necesarios para una correcta aplicación.
-Si la zona a tratar es en el rostro o cuello, debemos despojarla de maquillajes o cremas, para esto podremos usar un gel o jabón líquido y una esponja. De igual forma procederemos para la zona de axilas, si esta presenta algún tipo de desodorante.
Tener siempre en cuenta que la piel debe quedar libre de humedad.
Otro aspecto importante es la longitud del vello. El mismo debe presentar un largo de no más de 1 o 2 milímetros. Si esto no fuera así, debemos cortarlo y luego retirar cuidadosamente el excedente para evitar que la máquina lo absorva.

Regla de los tres “NO”:
NO arrancar el pelo (Si cortarlo)
NO ingerir ácido acetil salicílico (aspirinas, geniol, vent-3)
NO exponerse al sol sin pantalla solar

Tratamiento:
En una primera visita se realizará un análisis con el fin de determinar las características del pelo, la piel, y la zona a tratar para diagnosticar y comentar las posibilidades de éxito.
Previo al comienzo del tratamiento se darán recomendaciones con respecto al sol y radiación UVA, el paciente deberá entender la importancia de proteger la zona tratada con crema fotoprotectora (protector solar +30 spf), fundamentalmente los días post-aplicación. Esto evitará que la zona, por encontrarse irritada, se cargue de melanina y genere una mancha.
También se recomendará la no ingesta de ácido acetil salicílico (aspirinas, aspirinetas, geniol, por ser este anticoagulante).

Se aclarará al paciente que la depilación entre sesiones deberá ser con método de corte, no de arranque (pinza, cera). Si el vello que muestra es fino, y el paciente no lo ha depilado nunca, se recomienda continuar de igual forma.
La cantidad de sesiones va a depender de la zona a tratar y del tipo de pelo que presente la misma. En el rostro y cuello se estima un mínimo de 12 sesiones, que permitirán eliminar el vello más oscuro y grueso, dada la posibilidad de que exista crecimiento posterior al tratamiento, por ser esta una zona andrógeno sensible, pero no será igual la densidad ni espesor del vello que previo al tratamiento. En el cuerpo las sesiones se estiman de
8 a 10, obteniendo resultados visibles a partir de la segunda sesión.
El intervalo entre sesiones al comienzo del tratamiento es de 30 a 45 días para la zona de rostro y cuello, y de 60 a 90 días para las zonas corporales, dependiendo siempre del crecimiento que presenten.
En una misma sesión se pueden tratar varias zonas, y la duración de estas variará en relación a la extensión de la zona (10 minutos labio superior y 2 horas aproximadamente para pierna entera).
En pacientes sensibles se recomienda el uso de un anestésico tópico, el cual será aplicado antes de concurrir a la sesión.
La fotodepilación es la absorción de la luz por el pelo y su posterior destrucción por efecto térmico pero respetando la piel. Debido a que el pelo contiene gran cantidad de melanina (normalmente más que la piel), la luz será absorbida prácticamente en su totalidad por el pelo sin calentar apenas la piel. Por este motivo, en pacientes de vello muy rubio o canoso no está recomendado el tratamiento. Por lo tanto, siempre conviene testear la respuesta de la piel a la luz, iniciando las sesiones con fluencias bajas (430 – 500v.) Luego, se puede ir incrementando la fluencia hasta obtener la carbonización del pelo, sin daño para la piel.

Fotodepilación:

La fotodepilación se basa en la foto termólisis selectiva (del griego foto = luz termo = calor lisis = destrucción) La foto termólisis selectiva consiste en la absorción de la luz de forma selectiva por un tejido diana respetando a su vez los tejidos adyacentes, esto en fotodepilación se traduce en la absorción de la luz por el pelo (tejido diana) y su posterior destrucción por efecto térmico pero respetando la piel (tejido adyacente).
Hemos de tener en cuenta que lo que absorbe la energía es la melanina, pigmento del cabello que le da color.
La fotodepilación (luz intensa pulsada) ofrece un tratamiento no invasivo para la eliminación del pelo no deseado en cualquier área del cuerpo.

Las ventajas que aporta la luz intensa pulsada son:

A. No trabaja con una única longitud de onda, sino que es el único aparato que tiene todas las longitudes de onda que se precisan para la depilación (de 400 a 1200 nm), por lo que se abarcan la casi totalidad de colores de pelo. Permite ajustar la longitud de onda para un mismo paciente, ya que no va a tener nunca el mismo tipo de pelo a lo largo de las sesiones.

B. La superficie que se cubre con cada impacto es mayor a la de los láseres.
Además de permitir abarcar grandes superficies en menos tiempo, se ha comprobado que a mayor superficie de impacto más eficacia depilatoria, aun siendo el mismo tipo de luz y las mismas intensidades.

C. La luz intensa pulsada tiene unas características de dispersión que consiguen “envolver” de energía el bulbo del pelo, aunque el haz de luz le llegue desde arriba, lo que incrementa la eficacia depilatoria. En los laseres clásicos la intensidad de energía se va perdiendo desde la primera capa de contacto según va profundizando el haz de luz en el bulbo.

Una vez que se determina el parámetro que se va a usar, en cada “Flash” de luz van a ir de 2 a 5 pulsos (como van separados en milésimas de segundo, el ojo humano solo percibe el “Flash” consecuencia de la unión de los pulsos), de tal forma que entre pulso y pulso la piel tendrá tiempo suficiente para enfriarse. Mientras, el pelo, que se ha calentado mucho más (hemos seleccionado una longitud de onda afín con su color) y que tarda
5 veces más en enfriarse (porque no tiene apenas agua en su estructura), al llegar el siguiente pulso lo encuentra muy caliente y lo sube más de temperatura hasta carbonizarlo. Sin embargo, la piel entre pulsos, solo se calienta y se enfría tantas veces como pulsos van en el disparo (“Flash”).

Cuál es la forma técnica de aplicar los disparos?

Sobre la superficie a tratar se coloca el cabezal y se va cubriendo de disparos la superficie a depilar. Se aproximan los impactos lo más posible, sin superponerlos.
Se pueden utilizar bolsas de enfriamiento (al igual que las usadas para bajar la inflamación tras los traumatismos) y se consigue una temperatura aún más baja de la piel.
Esto permite energías más altas en cada pulso y deja la zona algo insensible, lo que ayuda a aguantar la molestia de los impactos.
Enfriar ayuda a depilar, pero el tipo de enfriamiento no es una variable determinante en el resultado depilatorio.

Es posible depilar en una única sesión?
NO. El pelo tiene un ciclo en el que pasa por una serie de fases. La duración de un ciclo completo varía de una zona a otra, pero en líneas generales cualquier zona con pelo (menos en el cuero cabelludo) se renueva en un tiempo que va de los 4 meses del labio superior a los 12 meses de las piernas. Pues bien, solo en la fase en que está cargado de pigmento (anagén), que supone una parte del tiempo total del ciclo, es cuando es susceptible de destruirse. Los pelos que están con el bulbo miniaturizado y sin pigmento, no captaran energía y volverán a salir en el próximo ciclo. En cada sesión se podrán destruir solo el porcentaje que estén en la fase anagén.

Período idóneo entre sesiones.
De forma aleatoria y por un razonamiento estadístico, aquellos pelos que no fueron depilados en la sesión anterior, los podremos destruir si dejamos pasar el tiempo suficiente para que entren en la fase de bulbo pigmentado (anagen). Esto ocurre por término medio cada 2 meses, que es el tiempo mínimo que debe pasar entre sesiones. No existe tiempo máximo entre sesiones, pues a partir de los 2 meses siempre vamos a encontrar pelos susceptibles de ser destruidos. El daño hecho con las sesiones anteriores, queda hecho sin necesidad de añadir sesiones para mantenerlo.
En zonas como el labio superior, donde el ciclo es algo más corto de los 2 meses y donde por motivos estéticos no se puede alargar la espera, no hay inconveniente para dar las sesiones cuando la paciente tenga necesidad de depilación.

Estaríamos ante una depilación permanente, cuando tras la aplicación de una sesión de
fotodepilación, se demuestra que en la zona tratada hay pelos que dejan de salir en un periodo de tiempo, que sea superior al tiempo que dura el ciclo capilar de esa zona. Si esto va acompañado de evidencia histológica de destrucción, la consecuencia lógica es que ese pelo no volverá a salir.
Los que hemos hecho depilación eléctrica vemos el pelo fotodepilado con un daño igual o mayor del que se consigue con ese sistema y de todos es conocido que los que se dedican a la depilación eléctrica si se permiten el uso del adjetivo “Definitivo”. Si la destrucción por corrientes de alta frecuencia se ha demostrado duradera en el tiempo que lleva aplicándose, y se permite adjetivarla de “Definitiva”, no menos debiera de ocurrir con la Fotodepilación.

Dificultades en la depilación en algunas personas o en ciertas localizaciones.
Como hemos comentado la tecnología ha avanzado de forma espectacular, pero la estructura que queremos destruir (folículo piloso) es de las más complejas en su funcionamiento y nos lo va a poner difícil.
El pelo es una estructura muy vital, todavía no perfectamente conocida en su funcionamiento, con gran capacidad de regeneración.
En una misma persona no es el mismo pelo el del labio superior que el de las piernas, y no lo es ni en longitud, ni en diámetro, ni en profundidad del bulbo; el ciclo capilar (cuanto tiempo están cargados de pigmento y cuanto tardan en desprenderse, así como el porcentaje de los mismos que están en esas fases) también es variable, de una zona a otra y entre personas. A todo esto hay que añadir que el pelo solo se destruye en la fase en que está cargado de pigmento (anagén).

Cantidad de sesiones:
Hemos elegido el número de sesiones con el cual hay personas que consiguen un estado depilatorio óptimo y que pueden abandonar la depilación.
Tenemos suficiente experiencia acumulada como para asegurar que en piernas y muslos así como en ingles y axilas, cuando se administran entre 6 y 8 sesiones sobre pacientes bien seleccionados y con parámetros óptimos, se consiguen perdidas de pelo superiores al 90 %, en el 95% de los casos. Si se administran más sesiones es porque el paciente desea mejorar un resultado, ya de por si bueno, en una especie de “Cruzada contra el pelo”, animado por los resultados conseguidos con las primeras.
El resto de territorios, sobretodo la cara, precisará en algunos casos, de sesiones sucesivas para mantener unos resultados no obstante buenos.
La razón en la diferencia de respuesta de las distintas zonas, está en la peculiar biología del pelo. Las piernas, ingles y axilas, a partir de la adolescencia, presentan todos los folículos activados (“están todos los que son”) y no se van a reclutar nuevos, desde un determinado momento en el desarrollo. No ocurre lo mismo con la cara y otros territorios, donde la aparición de un problema de pelo a los 20 años de edad, supone el comienzo de una situación que se va a mantener, durante un tiempo imposible de predecir. Estas zonas “RECLUTAN”, en algunas personas, pelo de forma indefinida, hasta agotarse.
Un ejemplo ilustrativo, es el de esa mujer que nunca tuvo pelo en la cara, hasta que a los 50 años empiezan a asomar en el mentón. Esos folículos están ahí, inactivos, desde la etapa en que se forman (en los primeros meses de la vida embrionaria) y se activan después de pasado todo ese tiempo.
Por lo tanto, las sesiones sucesivas van destinadas a aquellos folículos nuevos, que no estaban en las anteriores sesiones y por eso no pudieron ser depilados; en ningún caso las sesiones sucesivas son precisas para mantener inactivos los folículos ya destruidos.

Frecuencia entre sesiones menores a 2 meses (zonas corporales)
Como el pelo solo se destruye en la fase en que más pigmento tiene y todos los pelos no están en esta fase en un momento determinado, hay que esperar el tiempo suficiente para que estos pelos entren en esa fase. Si se aceleran las sesiones esto ocurrirá en un número reducido de folículos y perderemos eficacia en esa sesión.
Esto redundaría en un aumento del número de sesiones para llegar al mismo resultado.
La destrucción folicular conseguida con cada sesión, no necesita la próxima para mantenerse. “El daño hecho, hecho está.”

Hay que acudir depilado a la sesión?
Es recomendable que el paciente venga sin depilar, pues nos permite valorar la densidad de pelo y su distribución así como realizar una foto de control.
A partir de la primera sesión no suele ser necesario depilarse, si las sesiones se suceden cada 2 meses, pues el pelo sale próximo en el tiempo a la siguiente sesión.
Si fuese necesaria la depilación entre sesiones, por distanciarse las mismas o por tratarse de una zona visible como la cara, que no permite espera depilatoria, ha de evitarse la depilación a la cera y la tracción con pinza pues al arrancar el bulbo se estaría retirando el objetivo de destrucción de la luz pulsada.
Si el periodo entre sesiones se distancia más de 3 meses (periodo del verano), la restricción comentada (no cera, no pinza), queda limitada al mes anterior a la siguiente depilación.

Limitaciones con el sol.
El sol entre sesiones hay que evitarlo (menos en el periodo vacacional) no exponiendo la zona y protegiéndola con fotoprotectores. El oscurecimiento de la piel nos plantea una menor selectividad de calentamiento del pelo y nos hace ser más restrictivos con las dosis. La piel va perdiendo pigmento después del periodo estival y puede llegar a su máximo de blanqueamiento en el mes de Junio y Julio, para zonas no expuestas, si se ha evitado el sol hasta ese momento. Este blanqueamiento progresivo es una ayuda y una guía a la hora de ir subiendo las dosis a lo largo de las sesiones, consiguiéndose más efectividad.
Si la sesión ha discurrido sin problemas, y lo habitual es que no haya sobrecalentamiento epidérmico, la zona puede ponerse al sol a los 10 días de la misma. Se puede compatibilizar sesiones en los meses de verano, si la persona no ha expuesto todavía esa zona al sol, y tener un veraneo posterior con sol.
Es frecuente encontrar personas que piden consultan en meses estivales con idea de comenzar la primera sesión en Otoño, pensando que una sesión en ese momento les impediría un veraneo normal. Si todavía no han podido disfrutar del sol, lo idóneo es programar la sesión inicial para ese momento previo al veraneo en que la piel esta menos pigmentada que lo que estará después del verano. Conseguimos más eficacia y además la persona va a estar depilada todo el periodo estival, que es la época en que más se precisa.

¿Qué grado de molestia produce?
El sistema no es indoloro como se pregonó en los comienzos y el motivo fue que se empezaron usando intensidades más bajas, que si que resultaban apenas molestas.
El grado de molestia con las dosis que se están usando actualmente es variable dependiendo de la zona y de la persona que lo recibe.
Las zonas más sensibles, con diferencia, son el labio superior y las ingles.
Estas son las zonas que se anestesian con pomada en aquellas personas que aguantan mal la sensación. En la mayoría de casos las sesiones se soportan sin recurrir a esta crema. Las primeras sesiones son más molestas, pues es cuando más densidad de pelo hay, y es el pelo el que retiene el calor que se libera en la interacción con la luz pulsada. Según avanzan las sesiones hay zonas despobladas donde los impactos ni se notan.
Las pieles morenas atrapan más energía y pueden notar algo más los impactos.
Como ejemplo, no es infrecuente dar sesiones de más de 100 disparos con una molestia tolerable.

¿Me puedo depilar si mi problema de vello es de origen hormonal?
Solo el 5 % de los aumentos de vello en mujeres son causados por alteraciones hormonales. Dos mujeres con la misma tasa de hormona masculina pueden tener diferencias significativas en la cantidad de pelo.
Esto indica que lo que determina la cantidad de pelo activado a lo largo de la vida, es sobretodo la carga genética.
En el caso de que el origen fuese una alteración hormonal, la destrucción del pelo haría desaparecer las consecuencias (crecimiento del pelo) del problema (aumento de la tasa hormonal), ya que el abordaje del problema hormonal apenas tiene reflejo en la disminución de la cantidad de vello.

Fotodepilación en hombres.
Los varones que presentan pelo en la espalda y el tórax suelen empezar a producir pelo en torno a los 20 años y están en capacidad fisiológica de seguir ”fabricando pelo nuevo“ hasta aproximadamente los 50. Esto quiere decir que la densidad de pelos que presenta un varón joven en su tronco no es estable. Los varones que se depilen estas zonas deben saber que pueden necesitar una sesión de repaso cada varios años para volver a dejar la zona absolutamente depilada.
Los hombres suelen tener la dermis más gruesa y el pelo más profundo e incluso en ocasiones más de una matriz dérmica por cada folículo. Estas características hacen que sean algo más difíciles de depilar, además la densidad de pelo por centímetro cuadrado en el varón es mayor, hay más cantidad de pelo a destruir y esto hace necesario también un mayor número de sesiones.

Radiofrecuencia: 
CORRIENTE ALTERNA:
Frecuencia: Mayor a 500 khz
Intensidad variable

La radiofrecuencia es una forma de corriente alterna.
Recordemos que la corriente alterna como su nombre lo indica, alterna u oscila entre dos polaridades, positiva y negativa varias veces por segundo.
Esta oscilación ocurre a una determinada frecuencia.
La corriente alterna que tenemos en los enchufes caseros oscila de 50 a 60 Hz o sea 50 a 60 veces por segundo.
De la frecuencia de oscilación de la corriente, de su intensidad y de otras características que se pueden modificar, van a depender sus efectos biológicos
A 500 Kz tenemos una frecuencia tan alta que la denominamos radiofrecuencia, ya que posee algunas características similares a las ondas de radio.

Principios Físicos:

La electricidad que emite el aparato de radiofrecuencia va a ser conducida por las partes del cuerpo que presentan menor resistencia. Coincide en general con los lugares de mayor contenido de agua.

Pruduce:
Conducción de la corriente eléctrica.
Vibración de las moléculas polares.
Aumento de temperatura.

El fundamente de la acción de la radiofrecuencia es la desnaturalización de las proteínas dérmicas por el calor producido.

Efectos:

Activación de los fibroblastos.
Angiogénesis.
Aumento de MEC.
Aum de fibras.
Mejor irrigación.
Mejor el tono y aspecto de la piel.

La Radiofrecuencia es un procedimiento no invasivo para el rejuvenecimiento facial y el modelado corporal.
Método no agresivo y seguro, que no causa efectos colaterales ni daño a la piel tratada.
La radiofrecuencia incrementa la temperatura interna de la zona en la que se aplica (sensación de calor) y provoca la contracción de las fibras colágenas y la elastina. Estimula la producción de estos componentes que le restituyen a los tejidos cutáneos su volumen y flexibilidad.
El tratamiento devuelve al rostro su lozanía, reduce los signos de flaccidez, arrugas y envejecimiento y otorga una apariencia más fresca y juvenil. El resultado es similar al lifting quirúrgico, aunque es un procedimiento mucho más sencillo y no invasivo. Se puede aplicar en la cara y en el cuello.
No requiere inyecciones ni anestesia. Se realizan aplicaciones que duran entre treinta minutos y una hora. Es compatible con todos los tipos de piel, independientemente de su color. No es doloroso, no deja cicatrices ni inflamación y, a diferencia de otros procedimientos, no requiere tiempo de recuperación: el paciente puede continuar de inmediato con sus actividades habituales.
Este procedimiento retrasa el envejecimiento cutáneo, devuelve la elasticidad a la piel y recupera el contorno facial.
La radiofrecuencia produce un calentamiento profundo que afecta a la piel y tejido graso subcutáneo. Un calentamiento que podríamos decir va de dentro hacia fuera. Dicho calentamiento va a favorecer:

- El drenaje linfático, lo cuál permitirá disminuir los líquidos y las toxinas en el que se encuentran embebidos los adipositos del tejido afecto de celulitis.
- Un aumento en la circulación de la zona que permitirá mejorar el metabolismo tanto del tejido graso subcutáneo como la mejora del aspecto de la piel acompañante.
- La formación de nuevo colágeno, tanto en la piel como en el tejido subcutáneo, permitiendo que todo el tejido adquiera firmeza gracias a la reorganización de los septos fibrosos y engrosamiento dérmico suprayacente.
- Y por último tras la lesión térmica controlada con retracción del tejido hay una respuesta inflamatoria que se verá acompañada de migración de fibroblastos, lo cual reforzará aún más la estructura de colágeno, dando como resultado un rejuvenecimiento de la zona tratada. El efecto inmediato de la aplicación de radiofrecuencia es la retracción del colágeno, con más o menos rapidez según los casos.
Sin embargo, lo que se pretende conseguir gradualmente es la reestructuración del colágeno profundo, lo que incluye que se formen fibras nuevas que sustituyan a las envejecidas y hagan los tejidos más elásticos, se favorezca la homeostasis y, en general, mejore el estado de la piel eliminando de ella las huellas del paso del tiempo. Este proceso es más lento y, según los casos y dependiendo del estado en el que se encuentre el colágeno de la persona, se produce entre los dos y cuatro meses posteriores al tratamiento.
De hecho se han realizado estudios histológicos que demuestran cambios importantes en la remodelación del colágeno a partir de la sexta semana posterior a la aplicación de la radiofrecuencia.
La duración del tratamiento es variable dependiendo del área a tratar. Áreas pequeñas como los brazos suelen realizarse en 25 ó 30 minutos, mientras que áreas más amplias como trocánteres (cartucheras) pueden prolongarse de 45 a 60 minutos.
Una vez terminada la sesión el paciente puede incorporarse a su vida cotidiana inmediatamente, evitando el sol y los UVA las siguientes 48 horas. Se recomienda beber abundante agua tras la sesión, ya que ayudará al resultado final.
El número de sesiones necesarias es variable y va a depender del estado de cada paciente y el nivel de exigencia del mismo, pero se consideran necesarias entre 4 y 6 en facial, y entre 6 y 10 en tratamientos corporales.
El procedimiento es bien tolerado y no precisa anestesia. Se siente calor y, en personas con celulitis muy dolorosas, se puede sentir un poco de dolor a la fricción del cabezal en ciertas zonas.
En síntesis, consideramos la radiofrecuencia como una alternativa terapéutica eficaz, segura y sencilla aplicada a la celulitis y a la flacidez facial y corporal.

Preguntas frecuentes:
¿La radiofrecuencia, es realmente efectiva?
Diferentes estudios indican que alrededor del 70% de los pacientes que se han realizado un tratamiento de radiofrecuencia alcanzan una mejoría notable en poco tiempo.
¿Cuánto dura la aplicación del tratamiento?
Depende del estado de la piel del paciente y de la zona a tratar, su duración puede ser de unos minutos o prolongarse hasta una hora. Cuando mejor es la calidad de la piel y más colágeno tenga se obtendrán mejores resultados.
¿Qué sensación produce su aplicación?
Se notará calor, pero el paciente no percibe grandes molestias. La temperatura aumenta en la profundidad sin quemar la superficie.
¿En qué tipo de pieles se puede utilizar?
Es aplicable en todo tipo de pieles y de cualquier color.
¿Tiene efectos secundarios?
No, se aplica de forma localizada en las zonas afectadas y, si es necesario, pueden evitarse partes más sensibles como varices o infecciones para no provocar efectos secundarios.
Es un método no ablativo (que no requiere de cortes en la piel) por lo tanto, la posibilidad de que se produzcan efectos secundarios significativos es muy remota. No obstante, podría producirse un ligero enrojecimiento de la zona tratada que desaparecería en 48 horas.
¿Cuánto duran los efectos?
Lo habitual es que perduren entre uno y dos años, aunque depende mucho del estado de cada paciente.
¿A partir de que edad se recomienda realizarse tratamientos de rejuvenecimiento facial?
La piel humana muestra sus primeros signos de decadencia a partir de los 32 años, si se trata la piel antes de los 40 se puede prevenir el envejecimiento y mantener en buen estado por mucho más tiempo.

Consejos Utiles:

- Su uso no está recomendado en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
- No conviene utilizar la radiofrecuencia en personas con marcapasos.
- Al igual que en el resto de tratamientos, no se debe aplicar si el paciente tiene fiebre.
- El tratamiento puede ser complementario con otros para obtener resultados más significativos.

El equipo recibirá alimentación directa del tomacorriente sin necesidad de utilizar estabilizador. Conectar al equipo el cabezal correspondiente a la zona a tratar, siendo el de mayor diámetro para utilizar en zonas corporales y el pequeño para el rostro.
Se conecta también al equipo la placa “maza” y se coloca sobre la camilla en forma opuesta a la zona donde se aplicara el emisor (cabezal).

Si se fuera a trabajar la región facial, se colocara en el dorso del tórax.- En el caso de las piernas (cara externa) el/la paciente estará en decúbito lateral y el receptor (placa maza) en la cara lateral opuesta o entre las mismas.
Luego de encender Dermo Hertz 500 elegir la graduación correcta de intensidad, comenzando con las mas bajas e ir subiéndola hasta llegar a la adecuada.
Esto dependerá de la zona corporal que sea y de la sensibilidad y el volumen corporal de nuestro paciente.
Una vez que el paciente se recuesta en la camilla, sobre la placa “maza”, procedemos a trabajar apoyando el cabezal directamente sobre la zona, o acompañando también con algún gel enriquecido con productos activos adecuados, y de esta manera comenzaremos a recorrer el área con movimientos circulares en forma pausada ejerciendo moderada presión.
La zona comenzara a generar temperatura y presentara signos similares a un proceso “febril” localizado; de no notar cambios, se puede ir aumentando la frecuencia de a un punto hasta alcanzar dicho objetivo. Igualmente recomendamos trabajar las áreas extensas en forma sectorizada, para mejor resultado de la aplicación. Ejemplo: subdividir la región abdominal en dos laterales y la cara anterior en dos hemisferios.-
Se dará un tiempo para la sesión (mínimo treinta minutos) tomando en cuenta la extensión de la superficie a tratar.- Si el volumen del tejido corporal que se interpone entre el emisor (cabezal) y el receptor (placa maza), fuera abundante, la potencia y el tiempo de aplicación deberán ser aumentados.-
Es posible que durante o luego de la aplicación, el/la paciente sienta necesidad de orinar debido al drenaje linfático que provoca la radiofrecuencia, otro signo como la ruborización de la zona desaparecerá espontáneamente, si dicha zona fuera a ser expuesta en forma inmediata a la radiación UV, se recomienda el uso de pantalla solar.-

Finalizada la sesión, se apagara el equipo, se higienizaran los cabezales utilizados, y se citará al paciente dentro de los 5 a 7 días siguientes.